Periodo de prueba: derechos y pasos tras un despido
Recibir la noticia de un despido durante el periodo de prueba puede generar una mezcla de confusión, frustración e incertidumbre. En un momento en el que la búsqueda de empleo ya es un desafío, esta situación añade una capa extra de complejidad. Sin embargo, conocer tus derechos y las implicaciones reales de este tipo de finalización contractual es el primer paso para recuperar el control. En este artículo, te explicamos de forma clara y práctica qué significa un despido en periodo de prueba, qué puedes hacer a continuación y cómo convertir este contratiempo en una oportunidad para redefinir tu carrera profesional con más fuerza.

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🔹 ¿Qué es exactamente el periodo de prueba y cuándo puede terminar?
El periodo de prueba es un tiempo inicial del contrato de trabajo donde tanto tú como la empresa podéis comprobar si la relación laboral satisface las expectativas mutuas. Es un lapso de adaptación. Su duración máxima está fijada por ley en el Estatuto de los Trabajadores y varía según tu categoría profesional. Para técnicos titulados, el máximo es de 6 meses, mientras que para el resto de trabajadores es de 2 meses, salvo que en los convenios colectivos se establezcan plazos diferentes, lo cual es muy común. Durante este tiempo, la extinción del contrato puede ser iniciada por cualquiera de las partes sin necesidad de alegar una causa justificada y, en principio, sin derecho a indemnización. No obstante, esto no significa que sea un territorio sin reglas. La decisión debe comunicarse por escrito y se deben respetar los plazos de preaviso si así se pactó en el contrato.
Es crucial diferenciarlo de un despido disciplinario o objetivo. En el periodo de prueba, la empresa no tiene que demostrar que has cometido una falta grave. Basta con que considere que no encajas en el puesto o en la cultura de la compañía. Aunque pueda parecer injusto, la ley contempla esta flexibilidad. Sin embargo, esta falta de causa no puede ser un pretexto para vulnerar derechos fundamentales. Un despido durante la prueba sería nulo si se demuestra que fue por discriminación (por sexo, raza, religión) o por represalia, como presentar una denuncia por condiciones laborales inseguras.
🎨 Cómo actuar de forma práctica tras un despido en periodo de prueba
La noticia puede dar un vuelco a tu día, pero mantener la calma y actuar con método es clave. Lo primero es solicitar y guardar la comunicación por escrito de la finalización del contrato. Este documento es fundamental. Revisa tu contrato inicial para confirmar la duración pactada del periodo de prueba y verificar si se estableció algún preaviso. Si la empresa no lo respeta, podrías tener derecho a una compensación equivalente al salario de los días de preaviso incumplidos.
Tu siguiente paso inmediato es gestionar tu situación con la Seguridad Social. Aunque no hayas cotizado el tiempo mínimo requerido para acceder a la prestación por desempleo contributiva (generalmente 360 días en los últimos 6 años), es obligatorio darte de baja en la empresa y solicitar el certificado de empresa. Con él, podrás solicitar el subsidio por desempleo si cumples los requisitos (como carecer de rentas superiores al 75% del SMI) o, al menos, mantener tus cotizaciones al día. No subestimes este trámite: acude a tu oficina de SEPE o gestiona la cita online lo antes posible.
Finalmente, dedica un momento a la reflexión profesional. Pide, si es posible, un feedback constructivo a tu responsable o a RRHH. No se trata de buscar culpables, sino de entender si hay áreas de mejora en tu empleabilidad. ¿Hubo un desajuste de expectativas? ¿Faltaron ciertas habilidades técnicas? Esta información, aunque dura de escuchar, es oro puro para enfocar tu siguiente búsqueda de trabajo con más precisión.
📊 El impacto emocional y cómo gestionar la búsqueda de empleo
Un estudio de la Universidad de Michigan asoció los periodos de desempleo inesperado con un aumento significativo del estrés y una disminución de la autoestima. Sentir que "has fallado" o que "algo hiciste mal" es una reacción común, pero casi siempre injusta. El periodo de prueba es, por definición, un terreno de prueba mutua. No encajar en un entorno específico no define tu valía profesional. Reconocer y gestionar estas emociones no es un lujo, es una necesidad para afrontar la búsqueda de empleo con energía y claridad.
Estructura tu día como si fuera laboral. Dedica bloques de tiempo a la búsqueda activa, a formarte en nuevas competencias y al cuidado personal. La actividad es el mejor antídoto contra la rumiación y la pasividad. Aprovecha para actualizar tu CV, pero no envíes el mismo a todos lados. Adapta cada candidatura, destacando los logros (aunque el trabajo fuera breve) y las habilidades que adquiriste, incluso en ese corto tiempo. La plataforma LinkedIn es tu aliada: actualiza tu perfil, conecta con excompañeros y participa en grupos de tu sector.
Considera también opciones alternativas. ¿Este tropiezo puede ser la señal para explorar un sector diferente, el autoempleo o la formación en un campo con más demanda? A veces, un camino que se cierra nos obliga a mirar hacia senderos que, de otra forma, no habríamos considerado.
🔹 Recursos y herramientas para tu próxima oportunidad
No estás solo en este proceso. Existen numerosos recursos públicos y gratuitos diseñados para apoyarte en la transición profesional. Desde servicios de orientación hasta portales de empleo especializados, utilizarlos puede marcar la diferencia en la eficacia de tu búsqueda.
A continuación, te presentamos una lista de herramientas y recomendaciones para organizar y potenciar tu estrategia:
- Portales de Empleo Especializados: Más allá de InfoJobs o LinkedIn, explora portales como Tecnoempleo (para el sector IT), Indeed (con un amplio alcance) o el portal de empleo de tu comunidad autónoma. La especialización puede ofrecer oportunidades más ajustadas a tu perfil.
- Servicios Públicos de Empleo (SEPE y Comunidades Autónomas): Ofrecen talleres gratuitos de mejora de CV, preparación de entrevistas y orientación profesional. Solicita una cita con un orientador laboral.
- Cursos de Formación Gratuitos (Fundae): Accede a cientos de cursos bonificados para desempleados que mejoran tus habilidades digitales, de gestión o idiomas. Mejorar tu formación es una inversión directa en tu empleabilidad.
- Plantillas y Ejemplos de CV: Usa herramientas como Canva o los modelos del Europass para dar un diseño moderno y profesional a tu currículum. Un CV visualmente atractivo y bien estructurado pasa el primer filtro.
- Apps de Productividad: Organiza tu búsqueda con aplicaciones como Trello o Notion. Crea tableros con columnas como "Oportunidades por explorar", "CVs enviados", "Entrevistas programadas" y "Seguimiento".
🎨 Comparativa: Subsidio vs. Prestación por Desempleo
Tras un despido en periodo de prueba, es probable que no hayas cotizado lo suficiente para la prestación contributiva. En ese caso, debes conocer las ayudas alternativas. La principal diferencia radica en los requisitos de cotización y la cuantía económica.
| Aspecto | Prestación Contributiva | Subsidio por Desempleo |
|---|---|---|
| Requisito Cotización | Mínimo 360 días en los últimos 6 años. | No tener derecho a la prestación. Carecer de rentas propias. |
| Duración | Entre 4 meses y 2 años, según días cotizados. | Generalmente 6 meses, prorrogable en algunos casos. |
| Cuantía | Porcentaje de la base reguladora (70% primeros 6 meses, 50% después). | Cantidad fija (80% del IPREM, unos 480€/mes en 2023). |
| Situación tras un despido en prueba | Solo si has acumulado cotizaciones previas suficientes. | Opción principal si no llegas al mínimo de cotización. |
📊 Pasos clave para relanzar tu carrera profesional
Convertir este momento en un punto de inflexión positivo requiere un plan de acción. No se trata solo de buscar otro trabajo igual, sino de evaluar tu trayectoria y dar pasos estratégicos. Sigue esta guía ordenada para retomar el control de tu desarrollo profesional.
- Acepta y procesa la situación: Date un tiempo limitado para digerir la noticia. Habla con alguien de confianza y luego céntrate en las acciones prácticas.
- Regulariza tu situación administrativa: Obtén el certificado de empresa, date de alta como demandante de empleo en el SEPE y solicita la ayuda económica que te corresponda.
- Realiza un balance de habilidades (DAFO personal): Analiza tus Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. ¿Qué aprendiste en este último trabajo? ¿Qué habilidades demandan los empleos que te interesan?
- Actualiza y diversifica tu marca personal: Refunda tu CV, perfil de LinkedIn y carta de presentación. Crea diferentes versiones para distintos tipos de puesto o sector.
- Activa y amplía tu red de contactos (Networking): Reconoce a excompañeros, asiste a eventos del sector (presenciales u online) y participa en foros profesionales. Muchas oportunidades surgen por recomendación.
- Invierte en formación específica: Identifica una o dos habilidades clave que te abran puertas y realiza un curso o certificación para fortalecerlas. Muestra iniciativa.
- Mantén la constancia y cuida tu bienestar: La búsqueda de empleo es un maratón, no un sprint. Establece metas semanales realistas, celebra los pequeños avances y no descuides el ejercicio, la alimentación y las relaciones personales.
Un despido en prueba no es un veredicto sobre tu talento, sino un desvío en el camino. Conocer tus derechos, gestionar las emociones y actuar con estrategia te coloca de nuevo en la dirección correcta, más preparado y resiliente que antes.
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