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Mostrando entradas de julio, 2010

Cómo ser un jefe pésimo

Si eres jefe, tienes a tu cargo un grupo de personas, eres responsable de las tareas que realizan y aspiras a ser un necio odiado, aquí tienes un casi-decálogo de objetivos a buscar para conseguir dicha meta. Es fácil. (Aunque más fácil resulta, te lo aseguro, ser un buen jefe y tener a tu servicio un equipo motivado, productivo y eficaz. Tú verás el camino que sigues. Tú decides.) Hacer promesas que no vas a cumplir o que no se pueden cumplir dentro de tu organización, y como diría mi abuela, a sabiendas. Describir escenarios inexistentes o irreales durante la negociación de un contrato o la definición de un puesto de trabajo. Puentear la jerarquía de tu equipo es la mejor manera de crear malestar en los puestos intermedios que dependen de ti; además es una forma segura de generar enemistadas basadas en malos entendidos. Tener a tu equipo enfrentado te facilita la tarea de manipularlos. En algunos sitios lo llamamos ningunear. Crea favoritismos a tu alrededor. No des las mismas oportu...

Trabajando a destiempo (por objetivos)

En una reciente conferencia de Carmen Martín, de e-Clética Gestión y Formación, afirmaba no entender como aún podemos seguir atados a un sistema rígido de horario laboral cuando las nuevas tecnologías permiten desempeñar un gran número de tareas a destiempo. Yo añado, además, que tenemos un horario laboral desquiciante y anti-social en España, alejado del europeo por la tradición impuesta en la posguerra civil. Mientras que la mayoría de los ciudadanos residentes desde el Pirineos hacia arriba terminan una jornada laboral continua a las cinco de la tarde, empezada a las nueve de la mañana, los españoles nos aferramos a un sistema 9-1/4-8 inexplicable. Trabajar a destiempo es trabajar por objetivos. El trabajo por objetivos se caracteriza por definir unas metas y unos plazos pactados con el cliente, sea interno o externo. De esta forma se flexibilizan los horarios de trabajo y, en la mayoría de los casos, el lugar o el sitio de desempeño de tus funciones. Es hoy, gracias a las tecnologí...

Mirando a los que te rodean (ayudando al prójimo)

Se supone que con esta historia debería de componer otra, pero... creo que sería adulterar una muestra de lo que se consigue observando y ayudando a lo que te rodea y a los que te rodean. David Serrano llegó a este blog casi por casualidad, a través de un comentario. Pero después de conocer alguna de sus historias le invité a contarla aquí. El motor de este ejemplo es cómo, los que pueden, tienen en su mano ayudar a aquellos que lo necesitan. --- Cuando tenía edad de tener una moto y una novia, yo lo que quería tener era un ordenador. En el año 1987 yo era de los pocos universitarios que tenían PC en su domicilio. Y era aún de los más escasos que contaba con una impresora. Esto de tener PC desde temprano, y en esa época me resultó de una importancia capital en mi formación. En primer lugar, me di cuenta que una PC sin software no servía para nada. De nada te sirve una impresora y una PC si no dispones de un software de procesador de texto. Para mi economía de aquellos tiempos, hasta co...

Una historia de paro, esfuerzo y una mano amiga

En el mundo laboral hay historias de sacrificio, de abusos, de penurias... pero también de superación, de esfuerzo personal y de manos amigas. Ésta es una de esas que llega aquí a través de un comentario a un artículo publicado en esta última semana. Y llega hasta este rincón de manos de David Serrano, bloguero responsable de Juega con Linux y Trabajo, ahorro e inversión. M. es una chica que estudió una FP y se graduó. Después de los estudios, hizo algunos trabajos esporádicos en supermercados, tiendas, campañas de verano... pero en ningún trabajo estaba más de seis meses, siempre había algo que la distraía y procuraba acogerse a miles de prebendas y ayudas. M. se echó un novio rico y dejó de buscar trabajo y preocuparse por nada. Se casó, tuvo un hijo y... ¡oh, oh!   M. era maltratada por el marido que la trataba como su criada. Así que aconsejada por su psicólogo de la Seguridad Social, M. se separó. El "ex" incumplía siempre la pensión alimenticia del hijo y si no fuera po...

Fusiones y despidos

Cuando un grupo de grandes directivos se reúnen en rueda de prensa para anunciar una fusión y transmitir tranquilidad a clientes, proveedores y, sobre todo, trabajadores, para evitar la conflictividad laboral, lo cierto es que hay que empezar a pensar en tener preparadas las maletas y actualizado el currículum. Esto lo digo porque es lo que la historia nos demuestra inequívocamente y traigo el tema a la actualidad de este blog porque hoy me llamó la atención un twit de José Luis del Campo (@JoseLdelCampo en Twitter), como él mismo se describe, facilitador, formador, coach, preocupado por las personas y su día a día dentro de las organizaciones, quien además escribe en su bitácora delcampovillares.com, e informaba en el citado: Las bajas por la fusión se extenderán a empleados con menos de 50 años. Y aprovechando el magnífico canal de comunicación que resulta ser Twitter improvisé una breve entrevista sobre este tema pues, bajo mi parecer, no sé si equivocado o no, la antigüedad será el...

Y mi sueldo en el bingo

La verdad es que intento recopilar historias personales sobre empleo y desempleo para este blog, aunque cuesta que quienes las viven suelten prenda. La que hoy traigo es personal y me ha venido a la memoria en estos días. Empecé a trabajar, allá por los últimos meses de 1989, en una empresa informática donde programaba en Clipper por las tardes mientras que por las mañanas formaba parte de un servicio de mantenimiento técnico que se daba a... un Ayuntamiento. No importa en qué empresa era porque hoy ya no existe. Era tan mala que hasta el edificio donde estaba su sede lo acabaron demoliendo por aluminosis. Podría contar muchas anécdotas de aquella primera experiencia laboral. Como hacerme un primer contrato en prácticas, que en aquel entonces se pagaban como al 60% del salario mínimo interprofesional. Y me tuvieron así hasta que dije que me iba, casi un año después, entonces me ofrecieron ese salario mínimo, pero yo ya estaba hasta... las gónadas. Una de las travesuras , ¡ay! ¡pilla, p...