Si eres jefe, tienes a tu cargo un grupo de personas, eres responsable de las tareas que realizan y aspiras a ser un necio odiado, aquí tienes un casi-decálogo de objetivos a buscar para conseguir dicha meta. Es fácil. (Aunque más fácil resulta, te lo aseguro, ser un buen jefe y tener a tu servicio un equipo motivado, productivo y eficaz. Tú verás el camino que sigues. Tú decides.) Hacer promesas que no vas a cumplir o que no se pueden cumplir dentro de tu organización, y como diría mi abuela, a sabiendas. Describir escenarios inexistentes o irreales durante la negociación de un contrato o la definición de un puesto de trabajo. Puentear la jerarquía de tu equipo es la mejor manera de crear malestar en los puestos intermedios que dependen de ti; además es una forma segura de generar enemistadas basadas en malos entendidos. Tener a tu equipo enfrentado te facilita la tarea de manipularlos. En algunos sitios lo llamamos ningunear. Crea favoritismos a tu alrededor. No des las mismas oportu...
El trabajo como una pieza más en el puzzle de la vida.