Esta es la huelga del miedo. Al menos en la capital de provincia donde vivo. En esta última semana no ha habido ambiente de huelga general. Ausencia de información, apenas nada de cartelería en las calles En las noticias de primera hora se habla de algunos piquetes en las grandes capitales. En Atocha unos 500 ciclistas intentan bloquear algunas vías pero son retenidos por la policía. Anécdotas muchas. Pero esta mañana los negocios que suelen abrir a primera hora, lo hacían con normalidad. Desde ayer hay miedo, los bares, los pequeños comercios, temen por sus negocios y su sustento. Muchos trabajadores no hablan contra la huelga pero preguntan en el bar. ¿Irás? También el miedo a las amenazas veladas. Las preguntas caen como lozas desde los departamentos de recursos humanos. ¿Vas a ir a la huelga? Es para comunicárselo al asesor. Evidentemente, para el oportuno descuento en la nómina. Muchos ochocientoseuristas, porque ya hasta el mileurista es casi un mito, no pueden permitirse ese luj...
El trabajo como una pieza más en el puzzle de la vida.