miércoles 29 de septiembre de 2010

La huelga del miedo

Huelga General, 29 septiembreEsta es la huelga del miedo. Al menos en la capital de provincia donde vivo. En esta última semana no ha habido ambiente de huelga general. Ausencia de información, apenas nada de cartelería en las calles.

En las noticias de primera hora se habla de algunos piquetes en las grandes capitales. En Atocha unos 500 ciclistas intentan bloquear algunas vías pero son retenidos por la policía. Anécdotas muchas.

Pero esta mañana los negocios que suelen abrir a primera hora, lo hacían con normalidad. Desde ayer hay miedo, los bares, los pequeños comercios, temen por sus negocios y su sustento. Muchos trabajadores no hablan contra la huelga pero preguntan en el bar. ¿Irás? También el miedo a las amenazas veladas. Las preguntas caen como lozas desde los departamentos de recursos humanos. ¿Vas a ir a la huelga? Es para comunicárselo al asesor. Evidentemente, para el oportuno descuento en la nómina.

Muchos ochocientoseuristas, porque ya hasta el mileurista es casi un mito, no pueden permitirse ese lujo para su precaria economía. En algunos negocios las amenazas de despido son obvias.

También se oyen muchas voces de castigo a los grandes sindicatos por parte de los trabajadores. Arrastran un importante descrédito que no quieres reconocer. Temen el fracaso absoluto. Ya a estas primeras horas lanzan mensajes de éxito rotundo, pero ese éxito no se respira realmente.

Las noticias siguen retumbando. En la Universidad de Sevilla hay algunos altercados... con estudiantes, no con trabajadores. En los astilleros repartidos por el país, más combativos sus currantes, hay cortes y piquetes. En el País Vasco los sindicatos mayoritarios, nacionalistas, no secundan la huelga general. La caída de consumo energético a estas horas de la mañana es mínimo, del 8%, frente a un 20% aproximado de la última huelga general.

Sin duda, el denominador común a esta hora es el miedo. Por eso, yo, hoy, estoy en huelga. En huelga contra el miedo.

(Cartel superior de CNT Córdoba.)

6 comentarios:

Eva Kurbayak dijo...

Eso que cuentas es la sensación que he tenido yo todo el día: el miedo a quienes incluso de forma amenazante, querían saber qué harías hoy.

Hoy he tenido que ir a la farmacia de siempre, y estaban los dueños y la hija (es cierto que suelen estar, no juntos pero sí hay alguno todos los días con los dependientes). Hoy estaban solos los tres, y cuando he preguntado que cómo iba el día me han contestado "no parece que pase nada". Había mucha prudencia en el tono.

Sigo leyéndote.

Angel Cabrera dijo...

Gracias por tu visita Eva. Creo que fuera de las grandes capitales la huelga general ha sido un fracaso. Los sindicatos deberían de hacer un acto de revisión interna y por qué la sociedad duda también de ellos como si de partidos políticos se tratase.

Javy dijo...

Yo estuve en la Huelga de Madrid. Y efectivamente, el Miedo era Libre... pero había más ambiente que en otras manifestaciones recientes.

¡Ah! Los comentarios del día siguiente de los periódicos no tenían nada que ver con lo que pasó realmente (al menos, en Madrid).

Angel Cabrera dijo...

Javy, sospecho que hay una enorme diferencia entre la huelga de Madrid, Barcelona y Sevilla y el resto del país. Por todos lados el mensaje que recibo de las capitales menores y las pequeñas ciudades es "normalidad". Es más, creo que en las PYME la repercusión de la huelga fue más bien escasa pero que las estadísticas se miden en base a la incidencia en las grandes compañías. Esto son sólo sospechas y suposiciones, eso sí.

Javy dijo...

La industria, parada; el transporte, sevicios mínimos... eso ya es un éxito tal como estaban los piquetes empresariales y mediáticos.

Pretender medir la Huelga por los funcionarios, el comercio, pymes y autónomos... es hacerse trampas al solitario... y eso es lo que hicieron los piquetes mediáticos al día siguiente.

No se puede decir al mismo tiempo que fue un fracaso y que ha habido pérdidas cuantiosas... ¿En qué quedamos?

Angel Cabrera dijo...

No digo que haya sido un fracaso, aunque en el dialogo la exageración puede que se me haya escapado. Digo que hay diferencias entre las grandes capitales y el resto del país y digo que lo que oigo a mi alrededor es desencanto y descrédito sobre los sindicatos. Digo que los sindicatos son una necesidad para el trabajo, algo indispensable. Pero tiene que hacer acto de revisión interna y preguntarse en qué han fallado y por qué. Además, seamos honestos, no les vendría nada mal una "desparasitación", al igual que a los partidos políticos.

Publicar un comentario en la entrada

Participa en este blog aportando tu comentario. Aprovecho para agradecer el tiempo que me regalas leyendo y comentando.

Temas

Archivo

Buscar información

Cargando...